miércoles, 18 de enero de 2012

Meditación Guiada para niños



La meditación se debe  realizar con voz suave y dulce. Se  pedirá al niño que cierre sus ojos y que dé un hondo suspiro. Luego imaginará una pequeña esfera de luz, de su color predilecto a la altura de su frente (se le puede indicar presionando suavemente entre sus ojos).

Después, hay que decirle que imagine que esta esferita de luz se hace muy brillante y crece, y la luz viaja por sus venas y por todo su cuerpo. A los más pequeños se le puede señalar un breve recorrido en un suave contacto con el dedo índice por sus brazos, piernas y espalda, simulando el camino de las venas por donde va la luz. Luego, se le dirá que esta luz recogerá como aspiradora toda la tensión de su  cuerpo.

Una vez que se haya realizado esto, entonces se le dirá al pequeño que se vuelva a concentrar en la esferita de luz, la cual ya habrá recorrido todo su cuerpo y habrá recogido toda la tensión. Luego se le pedirá que la envíe lejos, a un lugar del universo, donde estallará y se convertirá en miles de estrellas.

Una vez hecho esto, diremos que se imagine envuelto en una esfera de luz, la cual servirá como protección, explicando que durante la noche esa luz brillante será su poderoso escudo.


Si durante la meditación el pequeño se queda dormido, mucho mejor. Se puede usar la creatividad para variar la meditación cada día.

Si el niño tiende a ser muy nervioso, ansioso o no se puede dormir, se debe considerar su dieta, la cual podría ser alta en azúcares refinados, que daña y afecta severamente el sistema nervioso. También podría haber baja cantidad de nutrientes esenciales, por lo que habría que aumentar el consumo de cereales integrales, verduras y frutas frescas, en zumos recién hechos (no comprados en las tiendas) o ensaladas.


Antar yoga. Espacio de Meditación y Silencio.